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lunes, 10 de diciembre de 2012

Alvy, Nacho y Rubin interpretan a LOS CAMPOS MAGNÉTICOS – La Oreja Negra


Corro las cortinas y, ¡vaya sorpresa!, la sala está llena. El calor asciende, tal como dictan las leyes de la física, me toma de la mano y me conduce escaleras arriba donde juntos elegimos una posición estratégica para que nos cuadre justo el trío.
La función arranca con una vieja advertencia: No te enamores de mí: Ellos insisten, aunque para algunos ya sea demasiado tarde. Alvy, Nacho y Rubin en su versión veraniega se acomodan y suben con unas cuerdas nuevas: un banjo y un ukelele tahitiano, las veo en el escenario y mi carga de expectativas está al mango!
El multifacético Pablo Font toma el mando del teclado, y enseguida nos transforma en un público maravilloso que a la altura del 3er tema corea el mambo ese del clonazepam.
Por su parte, la encantadora Srita. Brusa nos da ganas de volver corriendo de San Francisco y arrojarnos a sus brazos, pero enseguida el humor de Rubin nos trae de vuelta a La Oreja Negra, donde por un momento el recital se transforma en un stand up bilingüe y que vivan los novios! y mis manos quedan coloradas de tanto aplauso sostenido y risa a carcajadas.
El show va transcurriendo con buen ritmo, el bis llega en el momento justo y el banjo junto al ukelele tahitiano han hecho las delicias de los perseguidores de la novedad. Camino las cuadras que me quedan con una sensación de pequeña alegría, de martes-sábado, en fin: batalla ganada a la semana.

lunes, 19 de noviembre de 2012

PICNIC BUENOS AIRES - Los Campos Magnéticos





Llego sobre el pucho, justo antes de que la banda arranque, y me encuentro con un crisol de espectadores de lo más ecléctico que cumplió a rajatablas con la consiga y el espacio frente al escenario está cubierto de manteles, termos, mates y panes integrales rellenos, veggies y modernos.

Enseguida me sumerjo en el ritmo cándido que Nacho, Alvy y Rubin idearon al traducir al argentino (sí, digo argentino y no español para darle el valor merecido a esta versión de la banda neoyorquina, que no se permitió pasar por alto el humor característico de Merrit y tituló El Galán de la Paternal a The Luckiest Guy On The Lower East Side) y entro sin más en sintonía y lo disfruto.

Recién cuando el vuelo de un pájaro cruza mi cabeza caigo en la cuenta: estamos al aire libre! Música al aire libre en plena ciudad. No están las luces de la noche, ni los ruidos ensordecedores de los miles de coches atorados en todas las calles de esta ciudad de la furia. Tampoco están los bocinazos de los bondis persiguiéndose a toda velocidad, repitiendo sus circuitos monótonos y eternos.

Se palpita la ciudad, pero desde la calma. Desde una ventana recortada en plena avenida, una salida de emergencia verde (bien verde, y bien pura) impuesta, forzosamente encajada en plena avenida Las Heras.

Bienvenido el lado B de la música al lado B de la ciudad.