miércoles, 7 de agosto de 2013

La luz a través de nosotras - Patané&Fages + Las Taradas en Ladran Sancho


Con la capacidad excedida, las empanadas agotadas y la birra helada, en Ladran Sancho todo parece pronosticar una feliz noche de domingo. El frío no existe, aunque sea Agosto y estemos en Almagro. La tristeza tampoco, las chicas están al mando.

Se hacen desear, pero cuando a fuerza de aplauso el público las convoca, llegan y transforman el lugar. El dúo de alquimistas del sonido, asistido por Pablo Riera, recorre las canciones de “El Poder Oculto”, disco debut de esta dupla asombrosa que comparte otros proyectos: una disquería, Mercurio, ubicada en El Patio del Liceo, un colectivo creativo llamado MARDER y ese rompecabezas de sonoridad infinita que es El Tronador. “Jacarandá”, “Botánico”, “Como piedras”, las canciones se van acoplando para cubrir el lugar de la mística que traen desde la experimentación sonora. Marina, enyesada, busca sonidos con todo el cuerpo. Apoya el mic en el suelo y salta en el lugar, palmea el piso, golpea su yeso. Una guarania paraguaya, para no perder la costumbre de incursionar en lugares nuevos, y esos temas-himno de El Tronador para despedirse. Un show exquisito, como un viaje en tren hasta el fin del mundo. Con las orejas enrojecidas y el corazón sobresaltado, aplaudimos fuerte y largo.

El calor del otro lado del escenario no afloja, y seguimos siendo un montón. Pero un aire de femineidad y belleza auténtica nos da respiro. Suben Las Taradas, esa pequeña orquesta de divas locales que traen a esta década los ´50 como si no hubiera pasado el tiempo. Sin preámbulos ni divismos, entregan en bandeja el primer tema, “Comin´ Home, baby”. Como para que queden dudas de qué va la banda. Apretaditos y acalorados, no ahorramos en vaivenes al ritmo. Las Taradas nos pasean por el bolero, el swing, la canzone napoletana, la cumbia colombiana. “Bei Mir Bistu Shein”, “El Show del Perro Salchicha”, “Santa Marta”, “Americanizada”. Cada una de estas artistas de lujo protagoniza su canción, las seis dispuestas en semicírculo sobre el escenario, mirando de frente y guiñando de costado. Mi atención puesta en la guitarra de Lucia de Paco (Lucy Patané), quien hace con esas 6 cuerdas magia como nadie. Sensual y femenino, pícaro y entretenido. Así es un show en vivo de este grupo que hace del ritmo su himno y de la femineidad su bandera. Con la misma frescura con la que llegaron, se retiran. No sin antes entregan un par de temas como bises y unas sonrisas pícaras y frescas.  

De a poco, los visitantes van poniendo pies en polvorosa. Claro, es domingo, la rutina está por golpear la puerta. 

Más Poesía Menos Policía en el Matienzo


el ciclo al que es un lujo ir, y no te cobran por ello
el cielo en las manos, la poesía en el corazón y la música en las orejas ♥


Lupe debe viajar al sol


El sol hoy brilla mas 
en este día normal 
Solo que hoy es el fin 
del planeta


Navegantes de energía en La Playita



Chacarita contradictoria. Sede de los muertos, y al mismo tiempo (sic) de agujeros llenos de vida como, por ejemplo, La Playita. Cálida, como todas las cosas vivas de este planeta. Así es ella, hermosa y acogedora, llena de dulces detalles por los rincones. En su primer cumpleaños, invita al festejo y celebra con la visita amigos y bandas. Los mimos empiezan con un guiso de lentejas casero en una noche de viernes donde el frío arremete sin dar tregua, y el vino se ofrece en vaso y/o botella.

Arranca Suena Olivia, y proponen consiga propia: “romper el hielo”. Ritmos suaves para despuntar, arrancan como lo hacen en su EP “Marinero”, y de a poco van adentrándose en ese otro sonido, cumbiero y movidito. Algunos temas nuevos, y los músicos cambiando de posición e instrumento. Ritmo en la música, ritmo en el show. El teclado le da ese aire tecno, la batería marca sin detonar y las guitarras acompañan. Francisco Espeche rapea los versos, le pone el cuerpo y la acción a la canción. Y pide que se le pague con la misma moneda, buscando un poco de movimiento, a ver, un poco de baile. Despiertan, por fin, los pies inquietos. Se armó la cosa, el público corea con el corazón y repiten canción. Entre ritmos fusionados, baile y verso apurado, así Suena Olivia.

El ambiente está propicio para que El Hipnotizador Romántico y sus gitanos hagan de las suyas. “En mi placard”, “Sólo alimentas mis fieras”, “Movimiento Floreado”. Arrancan sin anestesia, inyección de ritmo, color y calor directo a las suelas. Ese clima de alegría que caracteriza su disco homónimo inunda el lugar del piso al techo. Nadie queda excluido de esta fiesta que proponen los juglares que le cantan al amor y a la ventura, y que con sus sonidos, que ejecutan prolijo y limpio, obligan al baile. “La visión del amor”, “Navegantes de energía” y el ya clásico “La Isla Bonita” se mezclan con canciones nuevas. Las chicas cerca del escenario mueven las caderas, desde el sofá llega una coreo improvisada pero sincronizada. Rocío baila, sirena que guía con su voz y sus movimientos sagrados. La Playita está de auténtica fiesta. “Radio romance” y una que seguro será su próximo hit para despedir la noche. Como un huracán que arrasa, nos dejan con la lengua afuera y el corazón en llamas.

Si es cierto que somos energía, el show de estas bandas dejó tanta fluyendo que seguro algunos muertos resucitaron del cementerio.

lunes, 5 de agosto de 2013