lunes, 31 de diciembre de 2012

CICLO LA EXPANSION – Bad Manu – La Ola Que Quería Ser Chau



Estuve aquí mismo hace tan poquito tiempo que descanso tranquila en la idea de que todo va a estar más o menos igual de muy bien. Pero soy presa de la sorpresa, todo acá está dado vuelta! Mi brújula acaba de estallar en cientos de pedacitos imposibles de reconstruir. Claro que, demás está decir, me gusta el cambio, el movimiento continuo, el reciclaje de ideas y espacios.

Subo a visitar a mi amiga la terraza confiando en que una bocanada de aire puro y fresco vaya a devolverme el sentido de la orientación. Acá arriba los banderines multicolores flamean, pero me asusta la luna casi llena, el cielo oscuro invadido por nubes movedizas que imprimen formas siniestras en claroscuro.

Si llegara la medianoche y no pudiera disimularlo más? Las uñas convirtiéndose en garras, los dientes filosos como las estalactitas más australes y unos colmillos enormes, bestiales. El cuerpo desnudo, refugiándose detrás de una mata de bello feroz. Noche de luna llena, los hombre-lobo quieren rock.

Son el precalentamiento. Tienen la energía de los que eligen temas breves, letras lozanas y muchas cuerdas. Tienen también presencia, aguante, ganas y fans fundamentalistas de su música moderna, pogo entre eternos adolescentes. Bad Manu sube al escenario para divertirse, y esa diversión es contagiosa y expansiva.

La Ola Que Quería Ser Chau sigue la misma línea, pero le añade un poco más de psicodelia. Hay un títere colorado y un bidón de agua (vacío, claro) que van a resistir imbatibles hasta el final.

A estos chicos no les importa nada, eso piensa mi cabeza mientras mi cuerpo bailotea al ritmo de sus melodías pegadizas, de sus canciones cortitas de letras púberes. Como si fuéramos un grupo de escolares rebeldes en su último año, viviendo cada instante a pleno.

Se arma un pogo violento entre viejos conocidos, amigos infernales. El reci es bien arriba, meta grito, coros, bata y cuerdas. Suena la pandereta, y el bidón casi nada. El cierre es, cuanto menos, caótico. Lo extienden más de la cuenta, como niños dándose cuenta que llegó el final del juego, y se encapricharan en resistir.

Con toda seguridad puedo decir: noche aguerrida para los hombre-lobo.

viernes, 28 de diciembre de 2012

MUSIC IS MY GIRLFRIEND - el desenlace



Cayó la noche sobre los cuerpitos de los que vinimos a ser parte del festín, algunos por 5ta vez consecutiva. La sensación térmica se despopja de los grados que le andaban sobrando, y nos deja la materia corpórea en estado  óptimo. Cada quien tendrá sus preferidos, pero aún así, vamos todos de un lado para el otro, de adentro hasta afuera, desde afuera hacia adentro, para disfrutar las conocidas o bien para conocer las que nos sean nuevas, divididas entre el patio que respira y el escenario que se encierra. La parte final del festi toma la siguiente forma: 

VALLE DE MUÑECAS
Una eminencia de la talla de Manza al frente de una banda cuyos acordes son impecables, su sonido tiene el justo equilibrio entre la fuerza de una topadora y la delicadeza de la caricia de una pluma. 
Hoy se trata de disfrutar de las melodías cuidadas de la banda así: tirar una lona, esperar que caiga finalmente la noche y quedarse atrapado por un rato en el Valle de Muñecas, ese pequeño descanso, esa bocanada de aire limpio arrancado a esta ciudad que se derrite y se hace caldo de oxígeno enviciado y vencido.
Larga vida a Manza, a sus Muñecas y al Valle a donde nos invita a pasar, animarse a abrir la puerta para salir a jugar.  

VIVA ELÁSTICO
Quizás el nombre de la banda es ya un adelanto de la plasticidad de su muśica, de la fuerza y la peculiaridad que emana en cada canción la inconfundible voz de Ale Schuster, de la maleabilidad con la que los sonidos de un bajo hiperactivo se mezclan con los sintetizadores.
La cosa es que me siento tocada cuando Viva me descubre y se ríe de mí, porque le causa gracia que sea así, TAN tonta! Pero yo los conozco a estos chicos modernos, todavía están atrapados en su Complejo Adolescente, histéricos que no llaman porque necesitan sentirse populares y les va un "Ok, llamame vos". 
Viva Elástico es un viaje por los sinuosos caminos de la búsqueda de la felicidad, por el horror y el desconcierto que genera el implacable paso del tiempo, por los altibajos inevitables que se atraviesan persiguiendo el equilibrio.
Y toda esa energía se transmite y llega al público que los corea con el corazón al desnudo, puesto en el tope de la garganta que grita los estribillos, que celebra los riffs que inauguran algunos de sus clásicos, y por el crecimiento de una banda que hace honor al pop, componiendo con cabeza y corazón.

EL MATÓ A UN POLICÍA MOTORIZADO
El Chango es puro amor. OK, no me voy a contener más: Lupe al pogo. 
Esas dos frases cortitas intentan resumir la grandeza que veo y siento en la música de El Mató. Dos frases de 7, 8 palabras porque lo verdadero y puro no debería necesitar pompas para ser dicho.
El Mató es para mi un canto de sirena que engaña y obliga a dejarse caer por el abismo hasta el fondo del mar, de la música mejor que hay en ese fondo al que se llega después de haber pasado el tiempo explorando la superificie, separando lo que sirve de lo que ya no, lo que apasiona y eleva el alma y da felicidad, y seguridad y nos abre la cabeza, y nos la parte a veces y nos regala sin pedir nada a cambio. Y yo caí, gustosa, en su rock sencillo pero efectivo. En su sonido rockero que envuelve y eleva, que es original porque se nutre sin plagiar.
Escuchar a El Mató es entrar en trance, ser parte de una santa ceremonia. 
Sería injusto decir que El Mató A Un Policía Motorizado fue lo mejor del Music Is My Girlfriend, porque no es así. Pero en mi caso, sí fue la que más disfruté con el oído, con el alma y con el cuerpo. Esa entrega, honesta e inmaculada, es la que genera en mi el amor que se desliza en cada acorde.

BICICLETAS
Sube Bicicletas al escenario de la Sala E y me figuro una imagen de cowboy contemporáneo venciendo el paso del tiempo y las distancias, batiéndose a duelo con su principal arma de combate, las 6 cuerdas de su guitarra. 
Los escucho atenta mientras me doy cuenta que en mis venas corre más rock del que yo pensaba, porque la banda me tiene agitando como hiciera antaño.
Exceden la fórmula clásica guitarra-bajo-batería y apuestan agregando teclados y algo modernoso en la percusión. Pero esto que escucho es rock, de todas formas, y agita de lo lindo.

jueves, 27 de diciembre de 2012

MUSIC IS MY GIRLFRIEND - el nudo



Estamos acomodados en el Patio del Konex, disfrutando de la brisa tibia que corre a duras penas. Músicos con las manos y las espaldas cargadas de instrumentos van llegando, las bandas desarmadas, en todos los sentidos. Cruzan el escenario, pero por abajo. La pequeña masa que somos los ve llegando, juntándose, re-armándose. Y de eso se trata la caída de la media tarde en el Music Is My Girlfriend que sigue, más o menos, de la siguente manera:

MORBO Y MAMBO
La receta consiste en mezclar unas cucharadas de rock con otras de dub, una pisca de afro-punk y una vez disueltos y bien integrados todos los ingredientes musicales obtenemos como resultado una banda como Morbo y Mambo, la instrumental que puede bien acompañar una tarde de sábado veraniega, birrita y maní. 

107 FAUNOS
La promesa se cumplió, y por fin estoy viendo la banda de la que tanto oí hablar en lo que va del año. Llego a los pies del escenario llena de prejucios que se disipan enseguida cuando escucho sus canciones, un pop rústico que me obliga a moverme en el lugar, mecerme de izquierda a derecha apenas, y olvidarme de las preocupaciones absurdas, la lista de invitados para Navidad.
Me escabullo entre los seguidores funamentalistas para rodearme de jóvenes sudados, haciendo pogo y mosh (otra vez!) y termino de captar la escencia faunil: flores brotando en la estación del indie pop-rock.

LOS REYES DEL FALSETE
Los niños mimados de Triple RRR con sus bigotes intimidantes, sus remeras demodé y sus cortes de pelo tan The Big Bang Theory toman el mando del escenario del patio y arrancan con un tema instrumental para ponernos en órbita. De todas formas, enseguida se colma el aire de su sonido histriónico y digital y los agudísimos falsetes no tardan en llegar. Cuando toca el turno de Hazlo Por Los Niños ya todos entendimos de qué viene la cosa y la cumbita falseta no nos agarra por sorpresa.
Seguro, de lo más moderno que se va a estar presentando en el Festival.

normA
Uff! Hace años que los vi en vivo y me enamoré al instante. Pero fue de esos amores que duran la fugacidad del primer y único encuentro.
PUNK! Me habré dejado endulzar los oídos por la batería tajante, por las cuerdas enchufadas a todo volumen, por los gritos desesperados de una generación ya muerta y enterrada en los jardines aledaños al rock.
No voy a bajar el disco para escucharlos en mi MP3 cuando voy camino a la Reserva Ecológica de Costanera Sur, pero algo de la fuerza de ese amor primitivo vive aún en mi corazón. Entonces, me suelto el pelo y agito mi cabeza batiendo de arriba-abajo de abajo-arriba lo que queda en ella de punk. normA sigue despertando el instinto adolescente que el paso de los años no disipa en mi.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

MUSIC IS MY GIRLFRIEND - el inicio



Es la quinta edición de esta fiesta del indie y yo no puedo dejar de reprocharme qué estuve haciendo los últimos 4 años. Pero como nunca es tarde cuando la dicha llega estoy chocha de coronar el 2012 siendo parte de este ciclo, que en esta oportunidad tendrá sede en el viejo y querido Ciudad Cultural Konex, que va a bifurcarse en 2 escenarios, multiplicarse por 17 bandas y regalar de yapa muestra de diseño y feria de sellos independientes, Papá Noel salta en una pata.

VALENTÍN Y LOS VOLCANES
El sol calienta las cabezas de los valientes que nos animamos a traicionar a la luna este sábado para llegar tempranísimo a verlos. Los 5 firmes plantados en el escenario eligen compartir su estado anarquizado para presentarse y en seguida nos toman de la mano para pasear por temas que habitan Todos Los Sábados Del Mundo.
Jo con su panamá y su suavidad contagiosa saluda, agradece y va enmarcando cada tema antes de lanzarse por completo al avismo que proponen sus canciones de amor y rebeldía adolescente, sus letras que celebran la fe infantil en la eterna juventud.
Un cover doblado al español en homenaje a Joe Strummer ameniza la tarde, y llega el turno de la canción compartida con el loco lindo de Facu Tobogán mientras yo muero por conseguir el título de Chica de Orense, dispuesta a pelear con los pesos pesados que toquen en suerte para obtenerlo.
Baila Conmigo anticipa un final a todo trapo, me dejo violentar por la furia contenida en ese Gran Hombre de Este Planeta y llega de repente el adiós precipitado a una de mis bandas predilectas.

EL VIOLINISTA DEL AMOR Y LOS PIBES QUE MIRABAN
Banjo, trompeta, guitarra, acordeón y percusión; tiradores, camisas adentro de elegantes pantalones y sombreros y chambergos para las 5 cabezas que mezclan sonidos que se pasean entre la canción popular melodramática, pasando por country western y diferentes folklores del mundo. Sé que se trata de cabaret oscuro y que ellos mismos dicen llevar en sus notas musicales aires de revolución.
Los contemplo desde abajo, y conjeturo lo siguiente: si la noche hubiera llegado ya y en nuestras venas se mezclara la sangre latina con un poco más de alcohol, no podríamos no saltar y bailar en cada canción.

FRANNY GLASS
Solo, con la confianza puesta en su guitarra, en la fuerza de su voz, en la gracia de su lírica prolija y sus acordes limpios y pegadizos.
Sus ojos rioplatenses se esconden atrás de un par de lentes oscuros, pero igual su mirada de niño crecido a fuerza de cruzar el charco penetra a través de su repertorio sonoro, puesto random entre sus 3 discos. Sus canciones son esas pequeñas historias hechas de tristeza de domingo a la tarde, de almohada que sobra después de la peor de las rupturas amorosas, de bronca que se amasa desde pequeño contra la injusticia del mundo adulto.
Suena lo que es un himno para mí, la canción que puso a Franny Glass adentro de mi corazón para siempre y mientras rechinan las cuerdas de su guitarra cierro los ojos y le pido a Papá Noel que me traiga paz en las noches y alegría en las mañanas, y alas para que vuele como un ave en otoño. 
Cortito y al pie, el paso de Franny por el MMG es todo un éxito uy. 

lunes, 24 de diciembre de 2012

EUGENIA BRUSA Y LOS BOMBONES DE MURANO en Café Vinilo


Contrabajo, chelo, violines x 3, flauta traversa, la guitarra-amor de Odín, las segundas cuerdas llevadas por la magia de La Calle, la percusión de tambores y timbales y el inconfundible encanto de Eugenia Brusa, con su quimérica voz de sirena se acondicionan cómodamente en el escenario de Café Vinilo y dan comienzo al show con un bolero que irradia romanticismo en cada nota y el show va encaminado por las veredas del corazón sufrido y sudamericano, resucitando clásicos de antaño.
El aire rosa y enamoradizo se interrumpe un momento por una oleada roja y verde, Los Bombones prepararon unos villancicos navideños para celebrar la ocasión. Pero como love not dead, trompeta de por medio, vuelve el quinteto estable a la carga con sus boleros, valsecitos, joropos y guaranias para endulzarnos los oídos.
Ver a Eugenia Brusa acompañada de estos deliciosos Bombones de Murano fue disfrutar de una velada diferente, fue ser testigo del canto al amor, del resurgimiento y regreso a las bases que fundaron el estilo latinoamericano de musicalizar el corazón, su sentir y su pesar, su forma misteriosa de entregarse y dar.  

domingo, 23 de diciembre de 2012

CICLO LA EXPANSIÓN: Mateo de la Luna en Compañía Terrestial – Nieva Adentro – Tobogán Andaluz


Ya pasó la medianoche y el mundo no se transformó (aún) pero MATEO DE LA LUNA EN COMPAÑÍA TERRESTIAL  ya empezó a tocar (recién) y WOW, qué bueno que está! Qué pena saber que van a terminar, maldita finitud de lo bueno. Es el segundo tema, y yo ya me convertí en una entusiasta apasionada de sus canciones breves e intensas, de su ritmo atroz y juvenil, de sus voces invencibles. Viaje sideral, en la Luna se la pasa de 10.
Llega el turno de NIEVA ADENTRO, los escucho con desconfianza porque su disco colgado en bandcamp no me deslumbra. Pasan las primeras canciones y me arrepiento infinitamente de haber desconfiado de ellos.  Algo en ella me hace pensar que es Alicia, entonces su música es la ruta a Wonderland. Decido que conocer un grupo es, por lo menos, haberlo visto tocando en vivo. No hay disco de estudio que capte la magia que ahí se genera. Aplauso sostenido para la banda toda.
Me cuesta encontrar las palabras que reflejen  fielmente lo que sentí cuando en El Club Del Arte TOBOGÁN ANDALUZ tomó el control. Una verdadera fiesta musical, quizás de eso se trató el show de la banda del Facu. Por propiedad transitiva llegaba al público la energía transformadora que el trío genera en el escenario y todos fuimos una y la misma masa moviéndose al ritmo andaluz. Hay pogo, hay mosh, hay músicos amigos subiendo y bajando, las cuerdas de la guitarra que se cortan, los fanáticos coreando a viva voz los estribillos, los cuerpos exudando la más pura de las felicidades. La fuerza descontrolada de estos 3 me hace pensar: OK, llegó el 21/12/2012 Dónde moriré? Pues si lo hago aquí no estaría nada mal…

sábado, 22 de diciembre de 2012

CICLO LA EXPANSIÓN – Festival de Verano: La Suma de Todas Las Partes


¿Dónde me gustaría estar si fuera cierto que en unas horas el Mundo tal como lo conocemos va a evaporarse? Me asusta haber desacertado en mi elección. Quién no tuvo ese mismo temor, quién no se equivocó para luego resurgir de sus propias cenizas. Sólo que esta vez no hay lugar para el error: hoy el apocalipsis y yo ya jugué mis cartas, en el 26 rumbo al Club del Arte.
Sea como fuere, las buenas noticias no tardan el llegar: la dicha está en la terraza. Ubico enseguida la luna, la miro fijo un rato, cuento las estrellas que luchan por mostrarse brillando entre los bloques de cemento que las esconden recelosos mientras Cancioneira canta un arrorró hispanoamericano que me emplaza en el aquí y ahora. Entonces me conecto con el momento presente, me relajo y dejo que mi mente divague con el susurro de su guitarra y la dulzura de su voz. El pibe que lee poesía lo hace bien, lo que comparte a viva voz y es de su autoría me gusta, otra grata sorpresa en la noche final.    
 Pero la ansiedad me juega una mala pasada y bajo corriendo las escaleras que flotan y amenazan un prematuro papelón, sólo por suponer que quizás abajo esté pasando lo que estoy esperando, el fin.
Me gusta estar disimulada, escondida entre los que vinieron sabiendo lo que los esperaba y lo eligieron a conciencia y esto es lo que son y no tienen que andar disimulando por los rincones, como yo.
El caos de tránsito que es esta Ciudad bendita los días de compra de los papá noeles de último momento hizo que todo se retrasara mucho más allá de lo que los organizares previeron, y el Festival de Verano promete para largo. Veremos qué nos depara.

martes, 18 de diciembre de 2012

Despacio Martinez




Despacio Martinez es una perla que descansa en lo más profundo de las serenas aguas del residencial barrio de Colegiales pero que despierta y emerge de las profundidades cada 15 días para abrir la coraza que lo resguarda y dejarnos entrar y maravillarnos de su inconmensurable belleza, y disfrutarlo de punta a punta.

Encontrar la suntuosa puerta y tocar el timbre, esa costumbre demodé. Pasar al zaguán y demorarse allí un instante para alimentar la vista con la majestuosidad de la casa, mientras elegimos entre los múltiples espacios perfectamente engalanados.

Los sillones que invitan o las mesas bajas rodeadas de almohadones, la cocina donde nacen los sabrosísimos platos caseros o la barra sencilla pero generosa. Y al fondo, la niña mimada: el jardín y su pileta, los ojos profundos de esa mujer-niña pintada en la pared, y sus rincones donde descansan macetas y plantas y risas.

En Despacio Martinez se respira siempre un aire renovador, un clima de calma y de hermandad. Allí se ofrece a nuestros pies un tiempo de confort, de comodidad, de distensión y descanso. Es esa casa amiga donde uno sabe de antemano que va a ser bien recibido, y va a volver a visitar.
Despacio Martinez es para mí un WELCOME en forma de alfombra. Otro de mis bunkers donde refugiarme cuando el Tsunami llegue y nos lleve el mar.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Silent Fest - KILKENNY




Encuentro el nombre de la Silent Fest algo contradictorio. Es difícil imaginarse la diversión consagrándose en lo más puro de la quietud: el silencio. Me pregunto por el movimiento. Estaremos también allí reunidos bailando en la pura a-sonoridad exterior?
Sea como fuere, el concepto me resulta original y la posibilidad de elegir entre canales que exceden la binaria es merecedora de una oportunidad.
Llego y es super temprano. Habrá sido el destino, que quiere equilibrar por esos primeros temas que no pude escucharle al Sr. Malaurie. En la escalera espera un joven muy amable dispuesto a darte tu correspondiente par de auriculares y una explicación breve y sencilla de cómo usarlos.
Subo y los veo: los 3 Djs compartiendo un mismo espacio, y aunque cada uno con su color, me divierte adivinar quién comanda cada canal sólo por verlos bailar. Por momentos, me cuesta decidir si los auriculares nos alejan o nos acercan, o son sencillamente una excusa.
La Bioma transmite en vivo, la gente va llegando al baile y la clave está en dejarse llevar por el clima que saben crear a la perfección cada uno de los 3 en su propio estilo.
La Silent Fest tiene algo cautivante, algo de original que divierte y seduce: regala una porción de libertad al alcance del botón derecho de eso que recubre tu oreja. Aunque todavía la siento extraña, me estoy acomodando a su ritmo y forma, y me divierto, y veo a todos allí a los gritos, bailando como títeres movidos por el color de turno, y me gusta estar ahí formando parte.
Yo subo el volumen de los míos, y me dejo llevar, que la Silent hace ruido. Verde, rojo o azul, no hay excusas para no pasarla de lujo en el Kilkenny hoy.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Pablo Mikozzi, Por El Lado Más Bestia


"No te gusta tu novia, dejala pero no la quemes. Tu mejor amigo puede estar interesado." - Pablo Micozzi, Por El Lado Más Bestia.
Risas a granel. Espacio para reírse de uno mismo y sus costumbres post modernas. Llamados de atención. A conocerlo!

sábado, 15 de diciembre de 2012

Pablo Malaurie en DESPACIO MARTINEZ


En viaje a Despacio Martinez voy recordando la primera vez que a Pablo Malaurie cantando sus canciones en el pseudo-escenario de esa dulce revolución que se agita sigilosa en el barrio de Barracas. Ese encuentro casual no fue amor a primera vista. Hacía horas que estábamos esperando que arranque la banda que nos había convocado a ese lugar remoto y desbordante de arte y poesía y la impaciencia se escondía atrás de la fascinación pero allá atrás estaba, de todas formas.
De pronto y sin previo aviso arranca Pablo con su guitarra, con su voz absoluta, con su prosa prolija y con el inconmensurable Nacho García al piano transformando el aire en algo disímil y ajeno. En ese momento, no podía apartar de mi cabeza un único pensamiento que se paseaba entre geishas, samuráis, peces coi y Shangai.
Con el correr de los días me fui habitando de esos sonidos malaurieanos, perdí el miedo a lo nuevo y ajeno y caí rendida a los pies de El Festival Del Beso. Hoy voy por El Beat De La Cuestión, deseosa de fantasía y magia.
Pablo está sentado en una silla, de piernas cruzadas, con su criolla en la falda. La luz es tenue, rojiza, las velas parpadean y el aire se mueve al compás de las aspas del ventilador. La guitarra de madera nos traslada a tierras lejanas. Entre medio se cuela una versión malaurieana de una balada mentettera, y ya no importa si el hit es Beat o Festival,  la música suena increíble lo mismo porque Pablo Malaurie es un artesano del indie.
Qué bien se respira hoy! No podría estar más de acuerdo.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Tabla Negra


Es, es… MIÉRCOLES! Pero eso no es algo muy difícil de comunicar. Por supuesto que después de leer la palabra-día germinará en cada quien lo que el miércoles evoque para sí. Yo, por mi parte, siempre lo vinculé al número 3 y a los chicos de 5to. Nada descabellado.
Entonces, recapitulando lo que sabemos hasta ahora: es miércoles, la noche está entrada y muy bonita, y entre una cosa y otra ya estamos adentro de TABLA NEGRA, aunque no lo sepamos aún. Muchachos bellos y fuertes se saludan en la puerta, y como un pequeño milagro cotidiano miro al cielo y descubro lo que mi corazón busca: una terraza, una hermosísima terraza de verano.
Una escalera ondulante, música ascendiendo y lugar libre en la terraza: santísima trinidad. No puedo apartar la vista de esa suerte de guirnalda gitana hecha con lucecitas navideñas, botellitas de vidrio colgantes y cositas extrañas que no sé especificar pero me hipnotizan. La música es, sencillamente, perfecta. Suenan los Ramones, suena Sir Morrissey, suena la sensualidad y rebeldía inconfundibles de Deborah Harry.  Por fin lo veo, un cartel indicador que reza "Tabla Negra". Estamos donde y como queremos.  
Hasta aquí, todo marcha sobre rieles. Pero una palabra que quiero encontrar se esconde. Una palabra que me ayudaría a contar cómo son las cosas acá, a puntualizar de qué se trata este recinto emplazado en pleno Palermo Hollywood que crece más a lo alto que a lo ancho, donde la cerveza está fría y con eso alcanza, donde el acento de quien la trae es centroamericano, y eso encanta.  
Pasean por mi birome un montón de letras amontonadas que, medio confundidas y sintiéndose rechazadas se suicidan atrás de un tachón de tinta, su tiro de gracia. Se me llena la cabeza de palabras, me llegan todas juntas, de golpe, me cuesta ordenarlas. Miro los tatuajes que decoran los cuerpitos gentiles de los residentes: old-school! Eso mismo: un barcito cool, con un estilo semi old-school, con graffittis en las paredes y un DJ residente.
Es miércoles, es old-school: qué más podría pedir?

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Café San Bernardo


A mitad de camino, o apenas si llegando a la mitad. No es el principio, tampoco el final. Eso es el martes, el día amorfo de la agenda semanal: ni chicha, ni limonada. Imperioso encontrarle la vuelta para poder llevarlo adelante y ganarle la batalla al tedio. Es por esto mismo que, aunque mi muñeca no sea un lujo, voy a ir a visitar ese lugar tan exótico que ancla sus raíces en la tierra que descansa mansamente bajo el asfalto furioso que alfombra la legendaria Avenida Corrientes.
Ya conozco el truco: se trata de respirar todo el O2 que se pueda porque cruzar la puerta es subirse a una nube de humo y polvo. Café San Bernardo está en ruinas, y no lo esconde. Sus paredes y el techo hecho escombros, sus rincones atestados de andamios colgantes y una capa de polvillo que lo cubre todo. Pero acá nada de eso importa porque las vedettes son las mesas de pool y claramente las de ping-pong, desde donde brota el ruido cíclico que queda retumbando en los oídos.
Check-in hecho. Ahora: luz, mucha luz. Anteojos de marco negro y grueso, gorras anchas, ropa de feria, bicis, amor por el cuidado del medio ambiente, bigotes y la música moderna. Así son los bernarditos que frecuentan el antro anti-moda en boga. Mesas antiquísimas (sólo porque viejos son los trapos), sillas plásticas apiladas, mozos de escuela y la barra que exhibe en vidriera el menú que no pasa de moda terminan de completar el panorama: cafetín de Villa Crespo o cuna de hipsters, da igual.
Café San Bernardo es mi Israel en Buenos Aires. Ese pequeño territorio que se disputan 14 tribus, que vale menos por lo que es que por lo que representa. Terreno donde se edifica el futuro y la juventud, donde se inspira el creador antes de darse de bruces contra el circuito comercial que lo ahoga y lo condena. Este es ese  lugar.
Aquí se respira una tensa calma, y en ese suspiro me nutro de inframundo, de contra-moda, y me divierto y dejo un mensaje y vuelvo, martes tras martes, a buscarlo y reivindicarlo.

Río Café



Hace unas semanas vengo pensando en la feliz peligrosidad y en las cinturas de las que habla Pedro Fértil cuando hace comulgar la gloria junto a Copacabana y sus noches.
Pero hoy una sucesión de hechos desafortunados dejó a Buenos Aires patas para arriba. Aún así, quiero juntarme con mis amigas en esta noche de clima pos-guerra. El cuartel elegido: RÍO CAFÉ. No es una elección al azar, en Río hoy es una de esas mismísimas Noches de CCB.
Esquivamos los chubascos y, por fin, llegamos a la puerta. Nos recibe imponente, designio del charme que allí habita y así arranca la ladies night. Llegamos temprano, nos acodamos en la barra y, jarrita de por medio, nos vamos poniendo al día.
El horizonte de Río Café es inspirador: la pintada que ocupa toda la pared me hace pensar en el arte de tapa de algún disco de moda, el mármol que da media vuelta perfecta es de una exquisitez extrema, el buen gusto en la disposición de las mesas  me enamora y el patio semicibuerto es mi edén terrenal.
Las nefastas condiciones climáticas no impidieron que el salón y el patio sirvieran de guarida para los soldados que aún seguíamos de pie, dando batalla. El clima en Río es ameno y todo allí cuadra de maravillas: la música que suena bien, las luces en su punto justo, la barra que recibe gustosa cualquier exigencia y un ambiente apacible que bien puede ser la exacta definición de chill out.
Río Café: encontré el lugar donde esperar paciente el Día Del Huracán.

martes, 11 de diciembre de 2012

Les Mentettes vs Mompox en el KONEX


Esta vez sí, voy a llegar más temprano que nunca. Anoche las agujas del celular me jugaron una mala pasada y voy a tener que esperar que un año nuevo llegue para sentir el viento, vibrar con la fuerza y temblar con El Tronador.
Son las 19.30hs, somos muy poquitos en el patio de Konex y la espera va a ser larga, pero Cosmo comanda las bandejas, el sol se está escondiendo en algún lugar atrás de todos estos edificios de cemento y soledad, y lo que queda flotando en el ambiente es un aire que renueva.
En el escenario se disponen 6 ventettes + 7 mentettes y la cosa arranca tranqui. De a poco, Adrián y los suyos van entrando en calor y la Ciudad Cultural Konex toma color. La división en el público es extrema: unos sentados, otros inevitablemente bailando. El paseo por las veredas cósmicas del mundo-mentette es entretenido, tiene muy buen ritmo, tiene un sonido limpio y bien elaborado. La voz detrás del cuerpo serpenteando avisa: esta es una canción para el fin del mundo, y va llegando el final.  Una vez más Les Mentettes no decepcionan.
Buenas noches, esto es Mompox, dice Alejandro Wonder y, subtitulados mediante, los 9 mompoxes suben el volumen y empapan el aire con su sonido futurista y electrizante. Ruiditos por todos lados en cada canción mantienen mi atención alerta, el show es pura fuerza y energía. Esta sería la parte bailable del show, pura y exclusivamente bailable, como si la aclaración fuera necesaria, redoblan la apuesta y hacen estallar el patio. 
Mompox, qué gusto por fin conocerlos!

Un sábado cualquiera


“Sigo confiando en la asertividad de estar en el lugar y en el momento justo”, escribo esto en alguna pausa durante la gira de anoche, y como no hay mal que por bien no venga donde el reci que no vi termina la aventura empieza y el trío recién formado disfruta los primeros cocketeles de la noche en el agraciadísimo patio de Soria.  Una pasadita por Río Café, para no perder la sana costumbre, aunque el destino final (mas no el último) sea el Podestá, más porque el cuerpo pide baile que por ninguna otra razón. Visita a unos pájaros en la pared antes de tocar fondo en Miloca, y el sol hace horas que salió.
Lo que quiero decir, más bien: armar un buen combo y agrandar la noche cada tanto no está nada mal.

El Qetzal


Es necesario conocer la ubicación de las mejores guaridas de la ciudad para llevar con dignidad la espera hasta la gloriosa venida de Verano 2013, así que estos días estoy de investigación, ensayo y error. La rigurosidad científica junto con el calor húmedo que trae la primavera en trance me llevaron a realizar otra prueba piloto en El Qetzal y una vez más digo con seguridad: prueba superada.
El Qetzal es ese lugar en donde lo que reina es la comodidad, cruzar la puerta y decidir si patio o salón-sillón y percibir enseguida su potencial. Ir distendido a la barra, y vaso de vidrio en mano, descubrir en las paredes y en los rincones mensajes y arte en formato hoy.
La música, los pasillos, las mil puertas y algún componente que aún no logro descifrar me dan la pauta: guarida perfecta para esperar el verano.

Tomando el té en TEA CONNECTION


No hay nada que uno no se pueda imaginar de antemano, no hay mucho manejo de expectativas que pueda quitarnos el sueño. Tomar el té es eso: un descanso, una pausa en la vida agitada de los habitantes de urbes pasadas de rosca, un break en la juventud añorada, una costumbre lejana en el tiempo, lejana en el espacio. Un té es una infusión clasista, una declaración de principios de finales de otros siglos, una actividad destinada a las féminas de cintillo para compartir la novedad.
Y, sin embargo, mi paso por Tea Connection me sorprendió: la música estuvo bien elegida, o más bien diré que estuvo acertada, porque desconozco si fue el azar o la deliberada decisión de un cajero-DJ. Las hebras contentaron mis papilas gustativas. El ambiente tuvo lo justo de esto, y lo justo de aquello.
No es que pueda recomendar el lugar, eso irá en el gusto del consumidor, pero sí diré que ir a tomar el té con uno mismo es una pausa a la que vale la pena acceder.

“Gesta”, Pablo Dompé - C.C.R.


Gesta es proeza, pero también preparación y preñez”, María José Herrera. Me quedo con esa frase antes de darme vuelta y meterme de lleno entre las esculturas de Pablo Dompé. Y aunque sospecho que los colores de estas figuras magnificentes deberían chocarme, lo que me transmiten es lo opuesto, algo muy parecido a la serenidad. Siento como si una porción de la vida quedara atrapada en esta sala, al menos por un rato; como si aquí estuviera el comienzo, el punto de largada.
Me cuesta no ver lo femenino en la Gesta, y al mismo tiempo lo que hay de universal en ello, lo natural. Las líneas de las figuras me seducen completamente, de tanta belleza siento como si se hubieran desprendido del Universo para aterrizar justo a mis pies. Y están ahí, quietas, y si embargo yo las percibo en una perfecta continuidad, en el principio del movimiento, meciéndose.

“Teletransportación a Enero”, Popi Lamadrid - C.C.R.


Sigo un poco más, y llego a la Sala 9, 2da escala: Teletransportación a Enero, Popi Lamadrid. Empiezo el recorrido y siento cómo la noche va cayendo, un manto que cubre la sala con liviandad. Se me llenan las fosas nasales de olor a verde, a humedad, a río. Me envuelve esa sensación veraniega de nubes de mosquitos, y por supuesto, de nostalgia dulce. Porque aunque Enero esté por llegar otra vez, bien sé yo, y mejor que nadie, que el Enero que pasó no vuelve, melancolía infantil, añoranza inútil.
Con cada pisada se desprende de las pinturas colgantes una brisa cálida, de esas que no refrescan la piel pero mueven las hojas, pegajosa y húmeda. Y mis zapatillas se transforman en ojotas plásticas y multicolores, y con cada zancada una bocanada de aire limpio y nuevo.
Si tuviera que definirla en mi propia experiencia, esta muestra fue la imagen de un capricho: mi renuncia a crecer, a creer que el tiempo pasa y deja huellas. 
Que cada uno se le anime, que Enero es el principio.

“The Forgotten World”, Mariano Enriquez – Espacio Historieta, C.C.R.



Mariano Enriquez – “The Forgotten World”
Mi plan de Domingo incluyó una visita por el Recoleta, simplemente porque la vista desde su terraza es motivo suficiente para sobrellevar el calor que asciende desde la alfombra de asfalto que cubre mi Buenos Aires querido. Y también porque en sus múltiples salas siempre encuentro alguna sorpresa bonita, siempre alguna cosita moderna y talentosa.
Un espacio destinado a Historietas tiene sus paredes exhibiendo la obra de Mariano Enriquez, y para entender de qué se trata este pasillo me aventuro en la presentación curadora:
Según diversas teorías y pruebas halladas en diversos escritos de religiones y culturas de la antigüedad, el planeta  Tierra fue visitado por seres extraterrestres…
Y acto seguido, mis ojos decodifican el mensaje del artista: “Sin misterio no hay belleza, sin belleza no hay magia”.
Y sin más, un pie delante de otro y a estar atenta a lo que cuelga de las paredes.
Lo que veo me cautiva, me despierta, me dispara un perdigón de espejismo y ensueño que ciertamente no esperaba encontrarme hoy. Recorrer la obra de Enriquez fue para mí volver a tomar la píldora de la imaginación y dejarme flotar, viajar, volar en el tiempo para atrás y para adelante, en todos los sentidos que marque la aguja del reloj, hasta hacerlo desaparecer.
Despego por un momento la nariz del calendario que me cautiva, y pesco al vuelo un pensamiento propio: No estamos solos. No somos el centro. Pero no es una novedad, al menos no lo es para mí. Es la concientización del hecho, es la infinitud de nuestra presencia de un lado y del otro del presente, y al mismo tiempo la fugacidad  de nuestro paso.
El que esté listo, que arme las valijas y vuele sin escalas al Espacio Historieta.

CENTRO CULTURAL RECOLETA


Capricho de compartir mi bunker:
No es un sonido armónico, es más bien discontinuo, brusco por momentos, inestable y desordenado. Mi espejo. La fuente del patio del Centro Cultural Recoleta me refleja, la brisa cálida de principios de Diciembre me acobija y yo desde el banquito de madera miro el cielo completamente despejado y mientras respiro tan hondo como me den los pulmones.
Mis ideas no están en orden, y no me exijo: no veo porqué deberían estarlo. No hoy. No todavía. Por lo menos, ahora ya sé a dónde ir a desparramarlas. Crecer es, a veces, tener un bunker.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Alvy, Nacho y Rubin interpretan a LOS CAMPOS MAGNÉTICOS – La Oreja Negra


Corro las cortinas y, ¡vaya sorpresa!, la sala está llena. El calor asciende, tal como dictan las leyes de la física, me toma de la mano y me conduce escaleras arriba donde juntos elegimos una posición estratégica para que nos cuadre justo el trío.
La función arranca con una vieja advertencia: No te enamores de mí: Ellos insisten, aunque para algunos ya sea demasiado tarde. Alvy, Nacho y Rubin en su versión veraniega se acomodan y suben con unas cuerdas nuevas: un banjo y un ukelele tahitiano, las veo en el escenario y mi carga de expectativas está al mango!
El multifacético Pablo Font toma el mando del teclado, y enseguida nos transforma en un público maravilloso que a la altura del 3er tema corea el mambo ese del clonazepam.
Por su parte, la encantadora Srita. Brusa nos da ganas de volver corriendo de San Francisco y arrojarnos a sus brazos, pero enseguida el humor de Rubin nos trae de vuelta a La Oreja Negra, donde por un momento el recital se transforma en un stand up bilingüe y que vivan los novios! y mis manos quedan coloradas de tanto aplauso sostenido y risa a carcajadas.
El show va transcurriendo con buen ritmo, el bis llega en el momento justo y el banjo junto al ukelele tahitiano han hecho las delicias de los perseguidores de la novedad. Camino las cuadras que me quedan con una sensación de pequeña alegría, de martes-sábado, en fin: batalla ganada a la semana.

lunes, 19 de noviembre de 2012

MOLOKO FOLK - La Familia de Ukeleles + Sólo en Cines en LA CASA DEL ÁRBOL





Los horarios musicales me siguen resultando una incógnita, pero la birra está helada, el patio colmado y la galera de la fortuna me auguró: “el tesoro está acá”. Ando un poco los pasillos laberínticos, sigo con la mirada las ramas de todos los árboles estampados en las paredes que se estrellan contra el techo y dan la vuelta , las mesas salpicadas de mil colores, las puertas con sus marcos blancos, las ventanas todas abiertas y pienso que quizás el sombrero está en lo cierto!

A Danny D. Kid lo veo apenas en su despedida. Me apena no poder reseñarlo, espero llegar a tiempo la próxima. Pasa el tiempo que me lleva sentirme a tono en La Casa del Árbol, y llegan los que siguen: Sólo en Cines.

No es un sonido nuevo, sin embargo suenan muy bien. No les prestamos la atención que se merecen, pero de todas formas califico su performance con un cómodo upper intermediate. Lo que escucho me está gustando, nota mental: buscarlos en bandcamp. Sólo en Cines: prueba superada.

Llega por fin La Familia de Ukeleles al escenario, colmándolo, excediéndolo y piden silencio, nos invitan a sentarnos y obedientes tomamos posición en el piso para respetar su costumbre unplugged.

Remera y corbata para unos, musculosa blanca para otros y un aire old school que se respira pesadamente. La Familia nos pasea por beats countries, hace un stop en alguna balada del mítico Elvis, se luce con acordes de rhythm and blues y la sala se va tiñendo de puro rockabilly.
Los gurúes del swing me van dictando, para que no deje nada afuera: ésta es I Am A Man Of Constant Sorrow, la canción de la peli de los Cohen; estos son los Squirrel Nut Zippers; no llores con Patsy Cline. Y un montón de información del mundo del swing que me va llegando de a toneladas.

Melisa pide una ronda de baile y estar en el fondo me da ese privilegio: Ana y Quique se balancean al ritmo de Ring of Fire y en este punto yo siento el edén terrenal anclado en Palermo.

El anuncio de la última canción no es pura palabrería, pero ya están ahí los vinilos listos para contentar al público sediento de clásicos del rock and roll. Siga el baile, siga el baile!

Alvy Singer Big Band en C.A.F.F.





El plan anti-domingo suena tentador: ir a despedir el año a un club de barrio. De modo que, así sin más arranca la caravana, destino Abasto.

Cruzamos el pasillo del Fernandez Fierro y la luna cuarto menguante figura una señal de buen augurio. Nos recibe un salón cálidamente preparado: las sillas y sus mesas dispuestas frente al escenario, listas para mezclar desconocidos, la barra de club con el menú accesible detallado en una pizarra, y el ventilador de pie que hace su silbido clásico.

Una vez acomodado el público la Big Band hace su entrada triunfal y el outfit cautelosamente coordinado nos deleita, esta vez en blanco y negro con unos gestos de colorado en los hojales de los muchachos y los accesorios de las señoritas. Si bien los tiradores rosados del chico del banjo, el talentosísimo Juan Kiss, llevan la cabecera.

El sonido de Alvy Singer y su GRAN Banda es de una calidad musical tan excelsa que hasta las bromas se la toman en serio y Parada arranca el mismo nivel de risas que de aplausos. Suman al piano los dedos de un viejo amigo, el señorísimo Pablo Grinjot, y el ritmo nos obliga a mover los piecitos desde el lugar.

Estamos aquí despidiendo El Tiempo del Amor y Alvy y los suyos dan un show con curvas ascendentes y descendentes, un recital serpentario que se mueve de los discos editados al inédito, de lo sensible a lo sensual, de lo trascendental a lo mundano y el conductor de esta locomotora del swing no pierde jamás el dominio de la cadencia dominical.

El anticipo de lo nuevo no deja ninguna duda: Alvy Singer Big Band, fieles a su estilo, demostraron que todavía pueden sorprender.

MARDER – Festival de Arte en Tiempo Real – CCGSM





Llegué hace un rato, subí y bajé una y otra vez las escaleras del Centro Cultural San Martín de un lado y del otro tratando de absorberlo todo porque antes de venir tenía bien claro lo que quería: no perderme nada!

Mareada, confundida, sorprendida vagabundeo entre los visitantes, anónima. Pero las cuerdas me traen de vuelta. La correa cortita de la guitarra me da la pauta: Kabusacki al mando. Con eso me hubiera bastado, pero están también los dedos mágicos, rapidísimos e incomparablemente hábiles de Lucy Patané en el bajo y coordinándolo todo la inigualable Marina Fages.

Otros músicos están formando parte del suceso, performando en vivo en el escenario improvisado, y yo siento el piso vibrando y como un rayo de luz me llega el sentido: arte en tiempo real.

El cambio es rápido, sin embargo, todo fluye tan natural. Artes visuales en cada una de las salas, el ojo de hoy mirando al futuro e incluso la invitación abierta a participar. En MARDER se conjugan diferentes formas para alargar los brazos y poder llegar a lo nuevo, a lo bueno, y yo siento que la vanguardia está acá, y yo fui parte.

TURDERA FEST – Valentín y Los Volcanes





Bajo el marco del Festival Turdera se presentó Valentín y Los Volcanes en el Centro Cultural Matienzo. Sobraban las cervezas de litro y las pizzas caseras y aunque los vasos constituían un bien escaso supimos acomodarnos a la situación y disfrutar el show bajo el cielo limpio en una noche fresca de primavera.

El repertorio se paseó entre su flamante Todos Los Sábados del Mundo y ese Play al Viejo Walkman Blanco donde guardan pequeños tesoros de tres minutos y medio.

La banda liderada por Jo Goyeneche supo llevar con cadencia y buen ritmo un show en el que no faltó la conexión con los fanáticos que supieron encontrar el momento para poguear un rato ni los amigos acompañando: Facu Tobogán se subió al escenario para detentar su condición de Chico de Orense.

El Matienzo supo acogernos de muy buen grado, como lo hace siempre, y aunque nos quedamos con las ganas de un bis el paseo por la terraza y la visita a la sala con exhibición de afiches cubrió la falta.

Una vez más los Valentines cumplieron, y me llevo a la cama el placer de los días felices…

HAY OTRA CANCIÓN – El Coliseo





El todo es más que la suma de las partes. Esa verdad universal podría bien resumir lo que sucedió arriba del escenario del Teatro Coliseo cuando un vendaval de músicos cumplieron con la premisa altruista de aunar su potencia musical individual para, junto a la Orquesta Académica de Buenos Aires, brindar un concierto ex-qui-si-to!

El director da la señal y se inicia el ritual. Como en una carrera de posta, el micrófono va pasando de mano en mano y empieza el desfile de grandes músicos que se mueven en pequeños circuitos culturales pero que hace años se consagraron porque supieron (y saben hacerlo todavía, este mismísimo concierto es ejemplo de ello) conmovernos y sorprendernos, dándole un giro al indie, encontrándole la vuelta, una nueva.

Pablo Grinjot, Pablo Dacal, Lucio Mantel, Alfonso Barbieri, Tomi Lebrero, Alvy Singer y Nacho Rodriguez apadrinaron este festival musical que contó con la presencia de más de 20 músicos, perdón, más de 20 amigos invitados.

La Orquesta, por momentos erizándonos la piel y por otros oficiando de espectadora, fue el ingrediente secreto para que la receta deleitara el paladar de cada espectador.

En la unión está la fuerza y en la diversidad, el gusto. Felicito la pluralidad, el respeto y la admiración por el otro, por los otros, por su talento. Desde mi lugar, chiquitito, la aplaudo y aliento.